Total, que una sale a comprar unas manzanas y una baguette y acaba tirándose a un desconocido en el coche, así sin más ni más. Poco más y del calentón no pasamos del cajero, no sé, vamos, que yo tampoco soy así, pero es que se me puso delante con esa cara de "tengo unas ganas de hacerlo contigo aquí mismo" que... que me obcequé.
Cualquiera le decía que no, joder, pero si se me cayeron las bragas nada más mirarle, que no tenía ni opción a pensar. La mente iba por un lado y el cuerpo por otra, y a mí me podía el cuerpo, que nunca he sabido controlar mis impulsos, vaya, que si me pasa en cualquier otro sitio me busco a otro, o me cuelo en cualquier baño de hombres a tirarme al primero que pase, sin reparos, que estas cosas es malo guardárselas.
Cualquiera le decía que no, joder, pero si se me cayeron las bragas nada más mirarle, que no tenía ni opción a pensar. La mente iba por un lado y el cuerpo por otra, y a mí me podía el cuerpo, que nunca he sabido controlar mis impulsos, vaya, que si me pasa en cualquier otro sitio me busco a otro, o me cuelo en cualquier baño de hombres a tirarme al primero que pase, sin reparos, que estas cosas es malo guardárselas.


