05 febrero 2016
We can be heroes
25 mayo 2015
De lo que no existe, ella existe.
28 abril 2015
La lista.
Pensamiento 1.469: te odio.
Son las 3.40 de la mañana de un lunes cualquiera y sigo pensando en ti.
Me va a estallar la cabeza de elucubrar teorías, de planificar conspiraciones, de deshojar margaritas.
Sí, no, sí, no, sí... no sé.
No sé si lo complicado es el sexo, el amor, o tan sólo salir ilesa de ti. Pero ya no sé a que continente huir para que mi cerebro se calle y me diga que mañana será mejor. Lo repaso todo una vez más.
A veces pienso que un día de estos me voy a quedar sin recuerdos de tanto usarlos. Y es que podría volverte presente de tanto pensarte.
Teoría número 1.325: me besas y me dices "sí, joder, yo también".
La desecho una vez más y vuelvo a tu espiral donde lo repaso todo desde el principio.
El agotamiento me vence pero no me deja dormir, qué ironía.
Cada noche pienso que ojalá vinieras con instrucciones de uso, pero me arrepiento y Sueño 1.524: ojalá durmieras en mi cama para no tener que imaginarte.
Pensamiento 1.470: te odio tanto que quizá podría estar queriendote.
08 noviembre 2014
Si callaramos
Te voy a decir que en caso de no deber, ya lo estoy haciendo.
Me acuso:
De callar todo lo que quiero decir(te) y de llenar el silencio con palabras vacías. Que de significar algo, siempre seguirían sin tener sentido.
De querer mucho, y querer mal. O querer bien y no decírtelo.
De ser una romántica dentro de un cascarón.
Si dijera todo lo que callo te diría, que la vida son dos días y yo, quiero pasarlos en tu cama.
05 noviembre 2014
Quién.
24 agosto 2013
Parches
Así que dime de qué va todo este juego. ¿Estamos siquiera jugando a algo?
Cada noche tengo un metro y treinta y cinco centímetros para echarte de menos,
así que dime, ¿si no quieres mis buenas noches por qué me das los buenos días?
Y si yo me muevo, ¿tú te paras?
Y si yo te beso, ¿tú te apartas?
22 agosto 2013
Distancias. Otra vez.
03 julio 2013
Prometo cuidarte.
01 julio 2013
Hasta pronto, mi amor.
Follábamos hasta el amanecer... en la cama, en la ducha, contra el armario... Y mientras tanto me decías que me querías y que el puto mundo entero era nuestro, que nos sobraban las estrellas, que a nuestro amor le faltaba universo.
Me mirabas, con esa carita de zorra, con una de esas miradas que exhalan el deseo, sucias y lascivas. Tu sonrisa de medio lado, el contoneo de tus caderas, la curva de tu espalda, tu vello erizado, tus gemidos y el estremecerse de tus piernas.
Y bajo ese silencio jadeante y exhausto separarme de ti, hacer una maleta en menos de un minuto y correr a coger el siguiente tren.
Hasta pronto, mi amor.
02 mayo 2013
Finales
¿Que por qué digo esto? Porque sino nada tiene sentido. O al menos yo no se lo encuentro.
Vivimos en el encuentro fortuito de la atemporalidad, de la casualidad, de lo incierto, y como no, del infortunio.
Vivimos buscándonos sin encontrarnos, encontrándonos sin querer, queriéndonos sin amarnos. Nos alejamos sabiendo que chocaremos y chocamos para así volver a separarnos. Y aunque intento huir, irme muy lejos, sé que volveré y un nuevo golpe me hará caer. De nuevo. Pero ya no quiero, ya no más pero es que quizá no sepa pararlo.
Así que de pie me pregunto si todo esto no funciona así por defecto, sin motivación alguna, sin objetivo.
¿Por qué? ¿Para qué? Exactamente ¿qué buscamos? ¿Qué queremos?
¿Quiero algo de ti o sólo creo quererlo? ¿Quieres algo de mí o sólo sientes que debes quererlo? ¿Hay tanto que nos une que por eso nada nos separa? ¿Compartimos tanto oxígeno que respiramos a la vez?
"Buenas noches a todos y ojalá volvamos pronto y lo hagamos mejor..."
Y lo que sigue.
"Un día me iré, me iré de verdad. No sé si me ves, de todo capaz. De cambiar nombre y edad y si me encuentras decirte: ¿de quién me estás hablando? No lo haré, jamás. Me falta valor o fuerza vital.
¿De qué me sirve salir de esta inmensa ciudad, si de quien pretendo huir seguirá dentro de mí?"
28 abril 2013
Hoy
Hoy, hoy he recogido los pedazos y los he juntado en una pequeña bolsita de un lila precioso.
Es bonito ¿sabes? Es bonito saber que aún no he muerto del todo. Saber que al menos he existido, que en cierta manera te he marcado, te ha cambiado. Quizá con eso sea suficiente.
Sé que ya no significo nada, que soy el cero a la izquierda que no recuerdas. Pero hoy, lo que queda en mi bolsita me recuerda que en algún momento no lo fui y eso es suficiente, que mejor eso que nada.
El ser humano nace libre y así es como debe permanecer, esa es nuestra esencia, y ni por mi demonios querría otra cosa para ti.
A veces cuando tiras demasiado en vez de darse de sí se rompe en dos. Nos hemos roto en dos. No tiene vuelta atrás, uno no decide cuando romperse, pero como dice la canción uno sabe cuando "cree que va a empezar a romperse". Y ahora, una vez rota en mil pedazos, sólo me queda resolver el puzzle y montarme.
Yo, conmigo misma y con mi bolsita. Hasta completarme de nuevo. Hasta que las soledad se vaya y el vacío deje de devorarme.
Me alegra saber que con el paso del tiempo, el ser humano aprende a objetivizar su existencia. Me alegra saberlo porque sé que tú también me objetivarás como yo hago contigo.
Y por si lo dudas, por si no lo sabes: sí, te sigo dedicando todas mis canciones, cada una de ellas.Te dedico todo aquello que más valoro y espero que lo aprisiones y los sujetes muy fuerte contra tu pecho.
Espero, que aunque sea por instante, durante el retumbar de la música en tus oídos, me recuerdes.
Porque como Zafón escribió una vez: aunque sea en un rincón y a escondidas, por favor, no me dejes ir.
Y eso es todo lo que te pido: recuérdalo, y recuérdalo como era no como crees que era.
08 abril 2013
Aceitunas
No recuerdo muchas cosas, no recuerdo muchas cosas importantes. A veces incluso me esfuerzo en llegar a ellas, sigo los caminos que mi mente ha trazado pero en algún momento del viaje el camino desaparece y me quedo en mitad de la nada.
Sin embargo, soy capaz de recordar detalles nada triviales sobre hechos nada relevantes. Soy capaz de recordarte de principio a fin. De llegar a cada día que (no) nos ha marcado y reconstruirte de nuevo. Soy capaz de recordarte tan fuerte que te huelo, que te tumbas a mi lado y me abrazas antes de dormir. Te pienso tan (tan) fuerte que me parece imposible que no me escuches.
Sí, es increíble lo que el cerebro humano es capaz de recordar. La selección de hechos que guarda para construir nuestra vida. Y supongo, que si aquello y no lo otro queda grabado, será, porque aunque no lo parezca, es relevante. Lo es, pero no lo sabemos. O quizá lo sabemos pero no sabemos por qué lo es, y quizá hasta dentro de muchos años no lo sepamos.
El otro día me comí una aceituna, algo que había realizado varias veces en los últimos dos meses en repetidas ocasiones. Una simple aceituna inmersa en un vaso de Martini. Y de repente, sin preámbulos, sin nada, allí estabas tú. No estabas en la aceituna anterior, ni en la del mes pasado, no. Estabas en esa, precisa, única. Estabas allí, a mi izquierda, apoyada en la barra. Y entonces recordé las cerezas, sí, las cerezas. Recordé que te gusta guardar el hueso de las cerezas en la boca durante horas, porque sí, sin ningún tipo de motivación. Recordé ese pequeño detalle estúpido que no sé por qué es importante, pero parece serlo.
Y a veces, en momentos así, me pregunto si no es que todo lleva a ti y no lo quiero saber.
Entonces escucho una canción, leo un libro japonés, veo una película de Woody Allen, como comida china, bebo un té con mucha leche y retengo huesos de aceituna en la boca un rato más mientras asiento en silencio.
13 marzo 2013
Paseos por el parque
Concentrarse. Elevarse. Separar cuerpo y alma.
Aclarar los pensamientos, meter los sentimientos a la lavadora y quitar el polvo a los recuerdos. Brindar por los olvidos. Pensar en frío (sin decirte al oído).
Mirar de nuevo ese sol radiante y tararear una melodía. Repiquetear con los pies en el suelo, juguetear con el césped entre los dedos.
Liberarse, quitarse las pesadas cargas del mundo, librarse de todo eso.
Volar, volar muy alto.
Poner los pies en la tierra un poco más vacío que al principio, y a la vez, listo para volverse a llenar.
10 marzo 2013
Cómo explicarte
Si respiro ausencias, si respiro vacíos, si se me rompen las costillas en cada inspiración. Si desde que te fuiste vivo bajito para no enterarme.
Si hoy es domingo y se me rompen las costuras. Y si no hay nadie para remendarlas. Si ya no hay nada, y no habrá nunca nadie. Si ya no estás y se me parte el alma y no hay manera de reconstruirla.
Qué voy a hacer si no hay manera de arreglarme. Si me rompo, si ya estoy rota. Si los engranajes no funcionan y nadie sabe cómo hacer que vuelvan a funcionar. Nadie excepto tú. Pero tú ya no estás.
Qué le voy a hacer a esta soledad que me aprisiona, que me arrincona y me asfixia. Cómo voy a curar tu ausencia.
Y cómo decirte que no eres tú, y que no soy yo. Que soy yo sin ti, y tú sin mí. Que no sé, que no funciono porque no funciona(mos). Y ya nunca.Y yo no sé.
Que escucho tus grupos, tus canciones, tus letras. Y las nuestras, las de las dos. Si me reduzco a ti. Si te dedico cada uno de mis pensamientos. Y sentimientos.
Que cada día me cuelo en tu cocina y te hago el desayuno, que cada mañana me cuelo en tu ducha, que cada noche me meto en tu cama y te abrazo, y te beso, y te acaricio, y te desnudo, y te abrazo más fuerte y te beso aún más y te acaricio hasta desgastarte.
Si los recuerdos me golpean tan fuerte que me tiran al suelo, si me quedo tendida pensándote y destrozándome un poquito más si cabe. Si tu recuerdo me sorprende en cada momento del día, si me encuentra aunque me esconda. Si me sigue allí donde voy y no sé como huir de él.
Si te pienso y me rompo, pero no puedo parar de pensarte. Si soy adicta a ti y no sé cómo dejarlo. Si cuanto más empeño le pongo en no pensarte, más te pienso.
Si te sueño cada día y cuando me despierto descubro que no soy más desdichada sino que ayer.
Cómo decirte que no es orgullo, que no. Que te echo de menos, que sí. Que es daño, y dolor. Que es sangre, roja, que me sale a borbotones de cada herida al pensarte.Y que, créeme, te pienso mucho.
Cómo decirte, cómo explicarte, que te quiero tanto que me duelo.
22 enero 2013
Locura
Tanto y tan fuerte que desafía cualquier ley de la física gravitacional y me lleva hacia ti. Como Quijote a su Dulcinea, Romeo a su Julieta, Dalí a su gala o Juana a su Felipe. Locura de amor, locuras por amor. Historias de amor, y sin embargo, también amores que crean historia. Tan imperecedero como el arte propio que ellos mismos contienen.
Te quiero tanto que me asusta, me acongoja y me debilita, y sin embargo, que me ensalza y me da valor al mismo tiempo.
05 noviembre 2012
Es una putada.
Por eso es una putada, porque no hay nada que puedas hacer.
Uno puede aprender a cocinar, a planchar, a sonreir e incluso a querer (más, o menos, o diferente). Pero aún no hay nadie que haya aprendido a hacer que le quieran. Es algo aleatorio, algo caótico y complejo que escapa de cualquier control humano.
Así que estamos jodidos. Estamos de barro hasta las rodillas y no podemos escapar. E incluso parece que nos gusta.
17 julio 2012
Nuevo blog.
El nuevo blog es este:
http://deliriosalaluna.blogspot.com.es/
Mi pseudónico es: Eriel (mi nombre al revés).
Espero que lo visitéis.
10 julio 2012
Ausencias
Yo, aquí. Tú, allí. Y esta pesadez en el estómago que me aploma el ánimo y me aplasta los sentimientos.
Es costoso levantarse por la mañana en una cama de 90 y hacer desayuno para uno. No es bonito tomarse el café a solas, ni salir de casa sin que nadie te despida.
Me duelen tus sonrisas, tu mirada, el surco de tu espalda. Me duele tu ausencia.
No es romántico no compartir cama, no compartir horas, no compartir vida.
13 mayo 2012
Morfeo
Siempre podemos completar nuestras frases y leer nuestras miradas. Entendernos, comprendernos, anticiparnos.
Y al final del día, cuando todo por fin se calma y Morfeo nos saluda a lo lejos, encontrarte al otro lado de la cama. Saber que estás sonriendo en la oscuridad, besarte y dormir junto a ti sabiendo que, otro día más, continúas ahí.
04 mayo 2012
Huir
Corres en un carro sin frenos, cuesta abajo, a toda velocidad. Estás a punto de estrellarte, de desmembrarte, de destrozarte.
No puedes parar, no sabes. Pero tampoco quieres.
Tú, tan contradictoria como siempre, tan complicada, tan clara y tan huidiza. Te asustas, pero no te quieres asustar. Te quedas, pero una parte de ti quiere salir corriendo, quiere saltar y salvarse.
Pero... ¿Salvarse? ¿Para qué? ¿Qué tendría eso de bueno?
Tu vida es un círculo. Tan insegura, tan indecisa.
