05 febrero 2016

We can be heroes

Ojalá pudieras verte
con los ojos que yo te veo,
para poder ver tu brillo cegador
cada mañana iluminar la habitacion,
escuchar tu risa
como quien escucha una obra maestra,
sentir tus labios húmedos en la nuca y
tras recuperarse de un escalofrío 
ser consciente
de que todo, 
todo, 
         va   
           a
           ir
             bien.

Ojalá te sintieras
como yo te siento,
pudieras filtrarte dentro de mí,
inmiscuirte en lo más profundo de mis adentros
para que pudieras admirarte desde fuera,
y vieras,
y sintieras,
y supieras,
que eres la luz de tantos
que no caen gracias a ti.

Te voy a coger de la mano
y te prometo
que no la voy a soltar hasta que tú
no me pidas, por favor, que te deje correr libre
hacia allí donde se materializan los sueños
y el aire huele siempre
a café recién hecho. 

25 mayo 2015

De lo que no existe, ella existe.

La magia existe,
yo la he visto.

Yo la he visto
recién levantada,
con el pelo alborotado
y la sonrisa del revés.
La he visto reírse a carcajadas
un domingo, con los ojos aún cerrados
y las legañas pegadas a los párpados
y os digo que:
de ver-dad, 
aún
se puede
arreglar
el
mundo.

Mientras haya gente que se ríe
más alto
de lo que grita un necio
aún confío en una salida.
Estamos a tiempo
de salvarnos. 

Ella hace que si el mundo se para,
no quiera bajarme mareada,
sino que me acomode
agarrándola más fuerte de la mano
hasta embriagarme del todo.

Si alguno de vosotros no encuentra la magia es porque
la tengo
t o d a
yo.


28 abril 2015

La lista.

Pensamiento 1.469: te odio.
Son las 3.40 de la mañana de un lunes cualquiera y sigo pensando en ti.
Me va a estallar la cabeza de elucubrar teorías, de planificar conspiraciones, de deshojar margaritas.
Sí, no, sí, no, sí... no sé.

No sé si lo complicado es el sexo, el amor, o tan sólo salir ilesa de ti. Pero ya no sé a que continente huir para que mi cerebro se calle y me diga que mañana será mejor. Lo repaso todo una vez más.

A veces pienso que un día de estos me voy a quedar sin recuerdos de tanto usarlos. Y es que podría volverte presente de tanto pensarte.

Teoría número 1.325: me besas y me dices "sí, joder, yo también".
La desecho una vez más y vuelvo a tu espiral donde lo repaso todo desde el principio.

El agotamiento me vence pero no me deja dormir, qué ironía.

Cada noche pienso que ojalá vinieras con instrucciones de uso, pero me arrepiento y Sueño 1.524: ojalá durmieras en mi cama para no tener que imaginarte.

Pensamiento 1.470: te odio tanto que quizá podría estar queriendote.

08 noviembre 2014

Si callaramos

Te voy a decir que no te quiero y, que en caso de hacerlo, no se si debería.
Te voy a decir que en caso de no deber, ya lo estoy haciendo.

Me acuso:
De callar todo lo que quiero decir(te) y de llenar el silencio con palabras vacías. Que de significar algo, siempre seguirían sin tener sentido.
De querer mucho, y querer mal. O querer bien y no decírtelo.
De ser una romántica dentro de un cascarón.

Si dijera todo lo que callo te diría, que la vida son dos días y yo, quiero pasarlos en tu cama.

05 noviembre 2014

Quién.

Tengo ganas de querer(te).
Así, tan simple, tan llano, tan absurdo.
Tan lleno de vida que ni siquiera yo me reconozco. 
¿Quién es esa del espejo?
¿Por qué... ¿A quién sonríes?
A quien te lame las heridas y planta flores
en el camino
para que en casa siempre sea
primavera.

Te estoy queriendo sin quererte,
y no me digas
si eso no es amor.

Si pudiera escoger la suerte, 
te elegía a ti.

24 agosto 2013

Parches

Que yo no quiero pasarlo mal ni llorarte, que bastantes roturas tengo ya. No quiero más parches, más remaches, más costuras ni cicatrices.
Así que dime de qué va todo este juego. ¿Estamos siquiera jugando a algo?
Cada noche tengo un metro y treinta y cinco centímetros para echarte de menos,
así que dime, ¿si no quieres mis buenas noches por qué me das los buenos días?

Y si yo me muevo, ¿tú te paras?
Y si yo te beso, ¿tú te apartas?


22 agosto 2013

Distancias. Otra vez.

Aquel que escribió "yo ya no sufro por amor", se equivocó. Por amor siempre se sufre: por falta, por exceso, por multitud, por soledad, por anonimato, por finales, por lo que pudieron haber sido comienzos... La cosa es sufrir, y digan lo que digan, uno no puede elegir no hacerlo. Pueden escribir todos los libros que quieran, pueden racionalizarnos, pueden hablarme de biología y de química... Porque ellos no conocen mi pozo de lágrimas, no conocen el océano salado que guarda cada uno de nosotros. Y eso es algo que no se puede describir en un libro.
El amor te lleva y te trae, te golpea y te levanta como quiere, sin patrones y sin pedir permiso.

Si quererte es ésto, por favor, que alguien me extirpe el corazón. Si esta tristeza, si este tedio insoportable, si esta duda infinita eres tú, quizá sería mejor que te fueras. Pero y qué si yo no quiero dejarte ir, si me gusta el amor. Si me gustas tú, amor.
Tú. Con tu millón de contradicciones, tus dos millones de defectos y nuestros tres millones de opuestos.
Así que sí, yo sí sufro por amor, sufro por tu enigmática sonrisa y tus indescifrables ojos oscuros. Sufro por todo aquello que no será.





Porque hay otras formas de desnudarse
más allá de arrancarte la ropa.
Aunque esa sea mi favorita.